Ejercicios de relajación, ¿una solución al estrés?

El estilo de vida actual nos lleva a acumular un alto grado de tensión tanto física como mental. Las técnicas o ejercicios de relajación nos ayudan a reducir esta tensión, usadas adecuadamente suelen ayudar a sentir bienestar, calma e, incluso, alegría.

Si iniciamos la práctica de alguna de estas técnicas, podemos comprobar en nosotros mismos como aumenta nuestra flexibilidad y disminuyen los dolores musculares cuando practicamos yoga o taichí. Como aumenta nuestra capacidad de concentración o con qué facilidad conciliamos el sueño cuando practicamos la meditación.

Los estudios científicos que se han realizado sólo en el último siglo muestran que estas técnicas aportan diversos beneficios: fortalecimiento del sistema inmune, mejor rendimiento académico y laboral, aumento de la vitalidad y eficiencia en la acción, reducción de los dolores de cabeza crónicos o de tipo tensional, aumento de la estabilidad emocional, … Por ejemplo, en el caso del estrés, el estudio Adrenocortical activity during meditation, Hormones and Behavior 10(1): 54-60, 197 indica que la meditación reduce los niveles de cortisol en plasma (la hormona del estrés) tanto durante como después de una sesión de meditación.

 

Como ya vimos en la entrada Cómo vivir más y con mayor calidad de vida, según los estudios de la Doctora Mónica, hay evidencias de la conexión entre la mente y la salud. Cuando nos ocurre algo que nos afecta mentalmente, esto se ve reflejado de forma física, los niveles de cansancio y la probabilidad de caer enfermos. Y esta influencia funciona en ambos sentidos: existen evidencias de cómo encontrarnos bien físicamente afecta a tener una mejoría psicológica. Ejemplos de esto es como el ejercicio aeróbico reduce la depresión o los beneficios que reporta el yoga, con cientos de publicaciones que los respaldan.

Un caso característico de la relación entre la mente y el cuerpo lo encontramos en el efecto placebo: la prueba de todo nuevo medicamento requiere el empleo de un grupo de control al que sólo se le administra un preparado inocuo, dado que la propia sugestión del paciente sobre el medicamento que va a recibir (el llamado efecto placebo) tiene efectos no despreciables sobre la salud del paciente. Los estudios realizados en este campo revelan como una actitud positiva mejora los resultados de los tratamientos. Sin embargo, los pacientes con actitud negativa no presentan claras mejoras ni empeoramiento.

Veamos que datos hay: en ensayos clínicos se muestran una mejoría de entre el 25% y el 75% de los pacientes gracias al efecto placebo. Las enfermedades que en mayor medida se benefician de esta medicina imaginaria son el dolor crónico, la hipertensión, la angina de pecho, la depresión, la úlcera, el asma, la artritis y la migraña.

Howard Brody, investigador de la Michigan State University, define el efecto placebo como “la farmacia del cuerpo. Dentro de nosotros mismos existen sustancias químicas curativas. Si logramos aprender a pulsar los botones correctos y a manejar las señales procedentes de nuestro entorno, estas vías químicas se activan”.

 

Por lo tanto, hay una relación entre el estado mental y el estado de salud, entre la mente y el cuerpo, que deberíamos tener en cuenta y utilizar en nuestra rutina diaria. A continuación veremos un esquema de algunos “ejercicios de relación” ó “técnicas mente-cuerpo”, en qué consisten y qué evidencias existen de mejoras médicas. En próximas entradas los analizaremos con más detalle.

 

Meditación

Autorregulación de la atención. No se pueden cambiar las condiciones exteriores, pero se trata de cambiar la respuesta interna a  estas circunstancias ya que a veces no se pueden controlar.

Evidencias de beneficios en: salud mental, depresión, ansiedad, dolor crónico, cáncer, fibromialgia, insomnio.

 

Biofeedback:

Es una técnica para enseñar controlar el estrés, alcanzar estados óptimos de relajación y bienestar mental y a encauzar positivamente la energía para afrontar situaciones difíciles.

Evidencias de beneficios en: incontinencia, estreñimiento, HTN.

 

Tai Chi:

Arte marcial china. Es una práctica muy completa que beneficia tanto al cuerpo como a la mente.

Evidencias de beneficios en: prevención de caídas, fortaleza, rehabilitación de traumas de cabeza, reducción del estrés, aumento de la capacidad cardiopulmonar.

 

Yoga:

Unión del individuo con el universo. También significa actuar de tal manera que toda nuestra atención esté dirigida hacia la actividad que estamos realizando en el momento. De esta forma, la posibilidad de cometer errores es menor.

Evidencias de beneficios en: epilepsia, depresión, problemas de corazón, adicción, reducción del stress, zumbido de oídos.

 

Existen estudios en los que se combina la integración de varias técnicas, por ejemplo, los estudios del Dr. Dean Ornish en los que se combina dieta, ejercicio y meditación (Lifestyle Heart Trial), consiguiéndose mejoras en los pacientes con arterioesclerosis coronaria después de 1 año. O los del Dr. Spiegel, en los que se combinan cuidados oncológicos estándar, hipnosis y terapia de grupo, consiguiendo mejoras en la calidad de vida y la longevidad (18 meses más) de los pacientes terminales de cáncer. En próximas entradas presentaremos y analizaremos estas técnicas con más detalle.

 

No olvides seguirnos para mantenerte al día de las próximas novedades. ¿Eres fan de Facebook? ¿prefieres Twitter? ¿sigues tus blogs por RSS?¿o sólo lees el e-mail? No temas, te tenemos cubierto. Mira la barra lateral y escoge el que desees.