¿Están relacionados los probióticos con la pérdida de peso? ¿En qué alimentos podemos encontrarlos?

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En entradas anteriores hablamos de los probióticos y su relación con la artritis reumatoide,  pero son múltiples los beneficios de estos microorganismos. Entre otros, encontramos los siguientes:

  • Pueden ser útiles para combatir las diarreas en niños y adultos.
  • Ayudan en la digestión de la comidas.
  • Intervienen en la síntesis de las Vitaminas del grupo B y mejoran la absorción de calcio.
  • Mantienen un equilibrio saludable en la flora intestinal.
  • En general, fortalecen el sistema inmune, sobre todo trastornos como enfermedades inflamatorias intestinales o el síndrome del intestino irritable.

Incluso algunos estudios indican que la composición de microorganismos intestinales de las personas obesas difieren de la composición de personas con un peso normal. Si además consideramos que hay indicios de que regular la flora intestinal puede ayudar a controlar el sobrepeso, se podría llegar a la conclusión que los probióticos podrían ayudar a combatir la obesidad o el sobrepeso [1,2].

Por los estudios que he leído parece que si que ayuda a la pérdida de peso. No que se vaya a perder peso mágicamente por tomar probioticos (además un exceso de probioticos no tiene que ser muy bueno). Si no, que normalmente, el sobrepeso esta relacionada con un tipo de flora que es la que te pide comer azúcar y determinados alimentos y personas delgadas tienen otro tipo de flora debido a su alimentación. De esto hay varios estudios (ver fuentes). También hay algún estudio donde se media el peso de las personas cuando les administraban yogurt para ver como les influenciaba el echo de tomar probioticos, si se observaba mejoría (mayor pérdida de peso en algunos casos). Es decir, que con una flora sana parece ser que el cuerpo tiene menos antojos de azúcar y comida basura (yo lo he comprobado en mi misma) lo que facilita seguir una dieta sana. Aunque aún hay pocos estudios sobre ello, se deberían investigar más en este campo.

Sin embargo, los beneficios de los probióticos deben estudiarse en cada especie, es decir, los beneficios que ofrece un determinado tipo de probiótico no pueden extrapolarse a otros. Incluso dentro del mismo género y especie, las cepas pueden tener distinta capacidad probiótica y diversas funciones. Vamos a centrarnos en unas bacterias bastante conocidas: las bífido bacterias y  los  Llactobacillus Casei.

Los Lactobacillus Casei son un tipo de bacteria aeróbica que se encuentra en el intestino y la boca de los humanos. Esta bacteria, productora de ácido láctico, es utilizada en la industria láctea para la elaboración de alimento probióticos. Se cree que mejora la digestión y la tolerancia a la leche.

Las bifidobacterias son un grupo de bacterias que normalmente viven en los intestinos. Pueden ser cultivadas fuera del cuerpo y luego se pueden tomar por vía oral como medicina o en los alimentos.

Las bifidobacterias se usan para muchas afecciones que afectan a los intestinos. Para prevenir la diarrea en los bebés y en los niños y la del viajero en los adultos. Algunas personas toman bifidobacterias para restaurar, en el intestino, las “bacterias buenas” que han sido muertas o eliminadas por la diarrea, la radiación, la quimioterapia, los antibióticos u otros problemas.

También se pueden utilizar para tratar una enfermedad intestinal conocida como colitis ulcerosa, pouchitis (una complicación que a veces se presenta después de la cirugía para la colitis ulcerosa), enterocolitis necrotizante, eczema atópica. Se usa además para las infecciones por hongos (candidiasis), el resfrío, la gripe, para reducir los síntomas parecidos a la gripe en los niños que asisten a las guarderías. Estas bacterias también se utilizan para estimular el sistema inmune y reducir el colesterol.

Algunas investigaciones sugieren que tomar un producto  que combine los Lactobacilos acidófiloa y bifidobacterias con leche, podría ayudar a reducir los síntomas de la fiebre, de la tos, de la nariz que moquea. También puede acortar el tiempo que duran los síntomas en los niños y adultos.

Se han realizado estudios para comprobar la efectividad de estas bacterias en personas que ya tenían los problemas mencionados anteriormente. Pero, ¿qué ocurre con las personas que están sanas? ¿se pueden utilizar cómo prevención? En animales sanos, ya se ha comprobado que aumentan la actividad inmune y enzimática en el intestino delgado sin perjudicar su desarrollo normal ni alterar sus parámetros bioquímicos. Para personas sanas se están realizando ese tipo de estudios. No está claro que sea necesario suplementación con probióticos, pero si es recomendable que incluyan dentro de su alimentación de forma diaria alimentos que contengan probióticos.

Estas bacterias las podemos encontrar en la farmacia o en forma de suplementos si las necesitamos en grandes cantidades en una determinada época. Son muy útiles tras la toma de antibióticos para evitar las diarreas que se pueden producir y recuperarnos más rápido. Pero si no tenemos una necesidad urgente podemos consumirlas de forma habitual dentro de nuestra alimentación, gracias a alimentos como:

Kéfir: También llamado yogur búlgaro, leche kefirada u oyocas en Uruguay, es leche fermentada mediante un proceso anaeróbico producido por un hongo llamado kéfir.

Chucrut: es una comida típica de Alemania, Alsacia, Polonia y Rusia que se prepara haciendo fermentar las hojas de la col en agua con sal.

Encurtidos: son vegetales que se someten a fermentación ácido-láctica. Entre las especies hortícolas cultivadas para encurtir destacan: pepinillo, cebollita, guindilla, rabanitos, zanahoria, repollo, remolacha, pimiento, tomate verde, alcaparra.

Hay que tener cuidado a la hora de seleccionar los encurtidos ya que a veces no se fermenta sino que se elaboran con otros métodos que no nos van a proporcionar  pro bióticos.

Yogures: leche fermentada con bacterias.

Natto: plato japonés que procede de la soja fermentada. Aunque tiene mal aspecto y olor sus propiedades nutricionales son muy importantes.

El kimchi: producto coreano en la que se fermenta col china, también se pueden utilizar rábanos o pepinos, y se le puede añadir pimiento o ají ojo molido, ajos o cebollas tiernas. En las familias coreanas lo toman a diario.

El tsukemono es un encurtido japonés de verduras. Se puede encurtir en sal o salmuera, salsa de soja, miso, vinagre de arroz, mirin, nuka o sake. Como vegetales encurtidos se utiliza daikon, albaricoques, nabos, lechuga china, pepinos y espinaca.

En mi caso, yo solo consumía encurtidos y muy poco yogurt (ya que normalmente tienen un contenido muy alto en azúcar). Ya he probado el kéfir de vaca y cabra, tienen sabor fuerte pero es fácil acostumbrarse a su sabor. Se pueden adquirir en el supermercado o conseguir el hongo y hacerlo tú mismo. No encontré chucrut en el supermercado por lo que lo he fermentado yo misma, es muy sencillo y además puedes utilizar col orgánica. Su sabor es muy parecido a los encurtidos y se puede utilizar en muchas recetas. Aún tengo pendiente probar el Natto…

Y tú, ¿consumías habitualmente alguno de estos productos? ¿te atreves a probar alguno nuevo?

Un último consejo, si no consumías habitualmente probióticos, comienza  tomándolos en pequeñas cantidades y comprobando como te sientan, ya que estás introduciendo bacterias beneficiosas en tu intestino y esto te puede provocar gases. Además necesitas tomar alimentos que tengan fibra soluble (vegetales, legumbres…), llamados prebióticos, que es el alimento de los probióticos. Ya que por muchos probióticos que tomes si no tienen alimento morirán de hambre y lo que pretendemos es tener una flora bacteriana sana. Las personas que estén inmunosuprimidas deben tener especial cuidado con la ingesta de probioticos.

 

 

EN ESTE BLOG TRATAMOS DE DAR CONSEJOS BASADOS EN ARTÍCULOS CIENTÍFICOS. PERO PARA REALIZAR CUALQUIER CAMBIO EN TU ALIMENTACIÓN O ESTILO DE VIDA EL LECTOR DEBE CONSULTAR SUS CIRCUNSTANCIAS PARTICULARES CON SU MÉDICO O NUTRICIONISTA.

FUENTES:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25001657

https://scholar.google.es/scholar?q=lactobacillus+casei+y+bifidobacterium&hl=es&as_sdt=0&as_vis=1&oi=scholart&sa=X&ei=liHbVPrCOoG3UNuSghg&ved=0CDQQgQMwAA

Estudio Universidad Navarra con animales sanos:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1137-66272006000500003&script=sci_arttext

http://scholar.google.es/scholar?start=10&q=probiotic&hl=es&as_sdt=0,5&as_ylo=2015http://scholar.google.es/scholar?start=10&q=probiotic&hl=es&as_sdt=0,5&as_ylo=2015

[1] Modulation of gut microbiota during probiotic-mediated attenuation of metabolic syndrome in high fat diet-fed.

[2] Probiotic supplementation prevents high-fat, overfeeding-induced insulin resistance in human subjects.

Probiotic supplementation in systemic nickel allergy syndrome patients: study of its effects on lactic acid bacteria population and on clinical symptoms

Effects of the regular intake of the probiotic Lactobacillus reuteri (DSM 17938) on respiratory and gastrointestinal infections in a workplace setting: a double-blind randomized placebo-controlled trial

A review of the systematic review process and its applicability for use in evaluating evidence for health claims on probiotic foods in the European Union

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