¿Cómo mejorar tu alimentación sin dietas milagro?

Cómo adelgazar

¿Estás pensando ponerte a dieta y no sabes cuál elegir? Si investigas un poco sobre dietas, verás centenares de tipos de dietas diferentes, para engordar, para adelgazar, para conseguir más músculo…

Antes de elegir una dieta, debes pensar, ¿y por qué quiero ponerme a dieta?,  puede ser por salud, por estética, porque sientes cansancio y quieres tener más vitalidad,…, por la razón que sea, tu objetivo es encontrarte mejor. Por tanto, no realices NUNCA, ninguna de esas dietas milagro, que te proporcionarán resultados en poco tiempo. No olvidemos que el organismo es una máquina bioquímica adaptable, por tanto cada vez que cambiamos de dieta estamos obligando al organismo a reorganizarse químicamente, por tanto, todo cambio de dieta es una agresión al organismo.

Sí, si nuestro objetivo era adelgazar con una dieta milagro, podemos perder esos quilos que nos sobraban en muy poco tiempo, justo a tiempo para el verano y lucir tipazo en la playa o para ese acontecimiento especial en el que queríamos estar perfectos.

Pero, ¿qué hemos perdido a cambio?, puede que nuestro pelo ahora este más débil y se nos caiga con mas facilidad o que la piel, al no aportarle suficientes grasas saludables o no estar bien hidratada, comience a arrugarse con más rapidez y no luzca como antes, puede ser que hayamos estado unas semanas insoportables para los que nos rodean e incluso para nosotros mismos y sin pensar qué problemas le habremos causado a nuestros órganos:

Todos los órganos  necesitan a los glúcidos (biomoléculas orgánicas derivados de la glucosa), si estos glúcidos son eliminados de la dieta, los órganos consumirán la energía de sus propios tejidos y, lo que es más grave, si el cerebro necesita glucosa, los órganos perderán eficacia y funciones vitales para poder alimentar al cerebro. El organismo entrará en riesgo de colapso de sus sistemas vitales.

Además, hay que vigilar que las dietas no disminuyan la aportación de calcio, porque de otra manera, disminuye la densidad ósea y podremos tener problemas de osteoporosis en el futuro.

Y, si fuera poco, el realizar ciertas dietas, aumenta considerablemente los riesgos de tener enfermedades cardiovasculares. Las personas que realizan las dietas milagro disminuyen su esperanza y calidad de vida, es un hecho que esta contrastado científicamente por numerosos estudios.

Y después de este destrozo… si no mantenemos la dieta… volveremos a engordar, y con seguridad cogeremos más quilos de los que habíamos perdido. Si, este verano luciremos palmito en la playa!! Pero y el verano que viene, y el resto de veranos…

Si de verdad quieres obtener resultados para toda la vida sin correr riesgos, NO HAGAS UNA DIETA, modifica la tuya, de esta forma tu organismo se adaptará gradualmente al cambio y será una rutina para ti. Para ello sigue los siguientes pasos:

     1. Ten claro cuál es tu objetivo e infórmate sobre la dieta equilibrada que mejor lo cumpla. Piensa en cómo difiere tu alimentación actual de ellas. Ejemplos (hablaré con detalle de ellas en próximas entradas):

 

          -Dieta paleolítica: muchos autores sostienen que los seres humanos estamos adaptados genéticamente a la dieta de nuestros antepasados del Paleolítico, tras millones de años con el mismo tipo de alimentación, nuestro organismo aún no se ha adaptado a los últimos miles de años de agricultura intensiva y menos a las últimas decenas de años de comida procesada.

          -Dieta antinflamatoria: como su nombre indica, se basa en tomar los alimentos  que producen menos inflamación en el organismo, mantener una buena relación entre ácidos grasos omega 3 y omega 6, mantener unos niveles de glucosa estable, evitar toxinas, tomar muchos antioxidantes (provenientes de verduras y frutas con poco azúcar)…

          -Dieta DASH: dieta para frenar la hipertensión, pero también se ha comprobado que reduce el colesterol, la resistencia a la insulina y ayuda a disminuir el peso. Ha sido calificada como la mejor dieta por un comité de 22 expertos en el tema.

     2. Analiza tu dieta. Comienza a anotar qué comes y así podrás determinar qué debes comenzar a cambiar. El simple hecho de registrar qué comes suele llevarnos a pensarnos dos veces los excesos y alimentarnos mejor.

     Anótalo en algún cuaderno reservado para ello, o si te resulta más cómodo, instálate en el móvil alguna aplicación para notas, como AK Notepad, o Catch (Iphone, Android) o, mejor aún, alguna aplicación específica para controlar tu alimentación como MyFitnessPal. Si te acostumbras a fijarte en qué comes cada día, no sólo te darás cuenta de que estás haciendo mal, si no que además, cuando te decidas a introducir nuevos alimentos, comprobarás si lo estás cumpliendo o no.
    

 3. Decide qué vas a cambiar, cada cierto tiempo y haz contigo el compromiso de cumplirlo. Sé realista.

     Las próximas entradas sobre tipos de nutrición equilibrada te ayudarán a detectar deficiencias y elegir qué cambiar. Casi seguro que tendrás que añadir más fruta y verdura a tu dieta, pruébalas! Aunque lo ideal es tomar fruta y verdura local, en el supermercado se puede encontrar una amplia variedad, comienza con las que máste gustan y ve probando nuevos productos y nuevas formas de cocinar. Una alimentación sana puede ser una alimentación deliciosa si combinamos bien los alimentos.

Un adelanto, independientemente de la alimentación que decidas llevar, un elemento que tienen en común casi todas las dietas saludables, tanto para mejorar la salud como para perder peso, es que eliminan por completo las harinas blancas y el azúcar.

2 pensamientos en “¿Cómo mejorar tu alimentación sin dietas milagro?

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