Cómo vivir más y con mayor calidad de vida

 

El sistema inmune es un marcador de la longevidad de la persona, por lo tanto deberíamos mantenerlo en las mejores condiciones posibles. En los países desarrollados, cada día aparecen más enfermedades del tipo autoinmune y la Organización Mundial de la Salud advierte que el número de personas con cáncer se incrementará en un 75% durante los próximos 18 años. Aunque la medicina avanza a gran velocidad, el funcionamiento del sistema inmune aún tiene grandes lagunas por cubrir y su importancia para la calidad de vida es fundamental. Por eso todos tenemos que centrarnos en llevar un estilo de vida que mantenga nuestra edad biológica lo más joven posible o incluso tratar de perder unos añitos. Según la doctora Mónica de la Fuente, catedrática de Fisiología de la Univ. Complutense de Madrid,” la edad biológica sí puede variar: una persona puede tener en un momento una edad biológica de 60 años y al año siguiente de 30 o de 40″

Pero ¿qué es la edad biológica? y ¿cómo podemos mejorarla? A esto se dirige este blog. Para introducir los últimos descubrimientos acerca del buen funcionamiento del sistema inmune, la longevidad y calidad de vida de las personas, me basaré en el programa: “Los secretos de una larga vida”, de Eduardo Punset, donde Mónica de la Fuente explica sus últimos hallazgos en el área.

“La edad biológica lo que te dice es cómo te encuentras y sobre todo lo que te dice es a qué velocidad uno está haciendo el proceso de envejecimiento”, pero esta edad puede disminuir si llevamos un estilo de vida donde sigamos las siguientes cuatro directrices básicas:

1. Evitar las drogas

2. Cuidar la dieta, evitar la obesidad

3. Ejercicio físico

4. Actitud positiva

Nuestro sistema inmunológico, además de defendernos de las infecciones que continuamente nos invaden y de encargarse de eliminar las células cancerosas que continuamente aparecen en nuestro organismo, es un sistema regulador. ¿Qué significa un sistema regulador? Significa que se encarga de llevarnos a un estado de equilibrio funcional y mantenernos en él. Para ello se apoya en: el sistema nervioso, el sistema endocrino con las hormonas y el sistema inmunitario con todos sus mediadores. Estos tres sistemas se comunican desde que nacemos para conseguir ese equilibrio.

Esta conexión entre los tres sistemas explica porqué una persona que ha sentido la perdida de un ser querido, o que está sometida a mucho estrés, suele enfermar más a menudo o incluso llegar a desarrollar un cáncer… su sistema inmunológico se encuentra deteriorado. Y ocurre todo lo contrario cuando una persona esta más feliz, por eso la terapia de la risa se utiliza en hospitales y empresas.

Por lo tanto, el estrés juega un importante papel a la hora de deteriorar el sistema inmune, pero ¿debemos suprimir el estrés de nuestra vida? Si nos paramos a observar nuestro modo de vida, es casi imposible eliminar ese estrés, a no ser que nos vayamos a vivir a una isla desierta… En el día a día, en nuestro trabajo o al llegar a casa, acontecimientos inesperados que hacen que estemos sometidos constantemente a cargas de estrés. Por lo tanto tenemos que aprender a afrontarlo mediante nuestro estilo de vida para cuidar nuestro sistema inmune. Como vemos en el gráfico que ha desarrollado la Doctora Mónica nuestro estilo de vida supone el 75 por ciento de la “fórmula de la juventud”, por lo tanto podemos hacer mucho para mantener nuestra edad biológica lo más joven posible.

La base del envejecimiento es la oxidación y la inflamación, ¿Cómo se relaciona esto con el funcionamiento del sistema inmune? Cuando nuestro sistema inmunitario actúa, el resultado final es una inflamación para destruir lo extraño. Esa inflamación es buena, pero si no se controla, la inflamación se mantiene y puede provocar una enfermedad. Por lo tanto, un sistema inmunitario mal controlado produce inflamación y oxidación durante su funcionamiento, y es la base del envejecimiento. Ejemplo de enfermedades por inflamación o mal funcionamiento del sistema inmune pueden ser bronquitis, artritis, arteritis, diabetes autoinmune, psoriasis, tiroiditis, alergias…

Teniendo en cuenta que envejecemos desde los 18 años, más o menos, hasta los 82 (o 100) años, nos pasamos la mayoría de nuestra vida envejeciendo. De modo que hay que hacerlo despacio para vivir más, y lo más importante: en la mejor forma posible. Es en esto último en lo que se está estudiando fundamentalmente: qué podemos hacer para mantener una buena salud y una buena calidad de vida. Y en ello influye el sistema inmunitario: “mantenlo bien, e incidirá de forma muy positiva en que ese proceso lo hagas despacito y lo mejor posible”.

 

http://www.rtve.es/television/20120308/secretos-larga-vida/505802.shtml

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *